Asistencia a domicilio

Es el curso natural de la vida… formas una familia y llega un día en que te quedas a solas con tu pareja en casa, donde ya no hay ruidos, no hay gritos y parece que se acaba todo… Las personas mayores, en su gran mayoría, conviven con la soledad. Seguro que las hay que están muy bien sin compañía, pero la realidad es que esta soledad hace que se vayan apagando con más rapidez.

Una cosa buena que ha traído el retraso de la natalidad es que de mayores seguimos siendo útiles para nuestros hijos cuidando de nuestros nietos. En Fundación Sanesval mantenemos un contacto diario con personas mayores que se quejan de que están liados con los nietos, pero que emanan vitalidad “mejor llegar a la cama cansado de un día de marcha que de un día aburrido…¿no creen?

Por eso, insistimos a todas estas personas a que continúen con sus rutinas, que no abandonen sus labores diarias, que cuiden de los demás mientras puedan y que participen de todas actividades que organizamos para ellos, sea gimnasia, excursiones, almuerzos, bailes, etc.

También recomendamos la compañía de una mascota, siempre que se puedan hacer cargo de ella porque les dará todo el cariño que reclaman y nunca se sentirán solos.

Así que mejor gritemos a la vida, lleguemos hasta el final de nuestros días con mucha ilusión, con mucha trabajo, con muchos amigos y con una sonrisa… porque ser mayor no es malo, todo lo contrario, es experiencia… compartámosla.

 

 

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