Según donde vivas tendrás más probabilidades de morir por un Ictus

En España, la atención de los casos de ‪‎Ictus‬ no es homogénea por lo que el índice de mortalidad varía en función del lugar de residencia.
Es necesario “contar con un sistema de atención bien dotado y coordinado que asegure una atención rápida y eficiente del paciente.”

DIARIO ELMUNDO.ES

La mortalidad después de un ictus es mayor en Andalucía que en el conjunto de España. Así de contundente es la conclusión de los técnicos de la Cámara de Cuentas de Andalucía que han analizado la eficacia de los planes de actuación del Servicio Andaluz de Salud y constatan, además, que la atención prestada es deficiente y muy desigual en función del lugar de residencia dentro de la región. El informe ‘Fiscalización del Plan Andaluz de Atención al Ictus (2011-2014)’ recaba datos de la situación del sistema andaluz de salud del año 2014, y dibuja un panorama con muchas lagunas e incumplimientos de los compromisos adquiridos por el Gobierno andaluz en la dotación de personal y de medios técnicos para la atención a los pacientes que han sufrido un ictus. El ictus, según lo define el propio informe, es un «trastorno brusco del flujo sanguíneo cerebral que altera de forma transitoria o permanente la función de una determinada región del cerebro». Hoy por hoy, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), representa la segunda causa de muerte, después de las enfermedades cardíacas. En la comparación con los datos nacionales, se observa que, a pesar de que esta patología se da con menos frecuencia en Andalucía, sin embargo, el índice de mortalidad es aquí mayor que en el conjunto de España. Existe un consenso científico en definir un periodo temporal, que se conoce como ‘ventana terapéutica’, durante el cual todavía es posible revertir o aminorar los efectos de isquemia cerebral (existen ictus isquémicos e ictus hemorrágicos) con el tratamiento adecuado. Pero eso obliga a contar con un sistema de atención bien dotado y coordinado que asegure una atención rápida y eficiente del paciente. Pues bien, el informe elaborado por la Cámara de Cuentas concluye dos cosas: Por un lado, como se cita anteriormente, la mortalidad entre pacientes con ictus es mayor en Andalucía que en el conjunto de España. Pero, además, los técnicos subrayan que tampoco dentro de la comunidad existe una atención homogénea, sino que el riesgo de morir o de sufrir secuelas es mayor o menor dependiendo del lugar donde resida el paciente o donde se produzca el ictus. «Sólo cinco hospitales del sistema público sanitario andaluz -Virgen del Rocío, Regional Universitario de Málaga, Virgen Macarena, Torrecárdenas y Puerta del Mar- cuentan con una unidad física destinada específicamente a la atención del ictus en fase aguda ,de las 16 recomendables en Andalucía por el número de habitantes». Cuatro hospitales nivel I (Macarena, Rocío, Virgen de las Nieves y Reina Sofía) se consideran unidad de referencia, pero sólo éste último cuenta con neurorradiología intervencionista las 24 horas del día, todos los días del año, siendo éste un requisito imprescindible para ser hospital de referencia. La importancia de los neurorradiólogos intervencionistas se deriva del hecho de que son quienes están preparados para administrar los nuevos tratamientos, como la trombectomía mecánica, considerados como los más efectivos frente a un ictus agudo. «El hecho de disponer de neurorradiología intervencionista las 24 horas del día sólo en el área de referencia del hospital Reina Sofía, supone que el sistema sanitario andaluz no ofrece una respuesta eficaz y efectiva a esta patología fuera del horario habitual de mañana ni en festivos y fines de semana».Otro de los recursos que permite corregir las diferencias de los medios disponibles en cada centro hospitalario es la ‘teleasistencia’ , que permite a los neurólogos especialistas evaluar a distancia y poner el tratamiento adecuado. Además, se evita así el traslado innecesario del paciente, con la consiguiente pérdida de tiempo.Sin embargo, sólo los hospitales de San Juan de Dios y Riotinto (cuyo centro de referencia para ambos es el Virgen del Rocío) disponen de un servicio de teleasistencia, aunque debería estar implantado ya en todos los centros sanitarios. Por último, el informe subraya que, en los hospitales de menor nivel, que carecen de servicio de neurología, «los facultativos no disponen de la formación y la experiencia recomendada para garantizar el éxito de los tratamientos».